El 'Negro Fabio' y la institucionalización del pranato: El Estado paralelo en El Dorado
En el corazón del municipio Sifontes, la localidad de El Dorado funciona bajo una estructura de poder que desafía la lógica estatal convencional. Fabio González, conocido como el "Negro Fabio", ha consolidado lo que el Observatorio califica como una "gobernanza criminal híbrida", donde su organización, denominada "el sistema", ejerce funciones de administración pública ante la ausencia o complicidad del orden civil formal. Su dominio no es solo militar, sino profundamente logístico y social.
Uno de los hitos más sorprendentes registrados en marzo de 2026 fue la finalización del asfaltado de la pista del aeropuerto de El Dorado. Esta obra de infraestructura, que normalmente correspondería al Ministerio de Transporte, fue ejecutada y celebrada públicamente por la "Fundación Corazón de Azúcar", el brazo social de González. A través de redes sociales como TikTok, se difundieron imágenes de la maquinaria trabajando bajo la consigna de agradecimiento al "amigo del pueblo Fabio", demostrando una capacidad financiera y técnica que rivaliza con las gobernaciones locales.
El control social se extiende hasta las instituciones educativas. En marzo de 2026, la organización de González entregó 115 bolsas de alimentos (incluyendo pollo, mortadela y huevos) en el Liceo Nacional Miguel Antonio Mejías. Este operativo no solo benefició a los estudiantes, sino también a educadores de diversas instituciones de la localidad, quienes dependen de estas "donaciones" del pranato ante el colapso de los salarios y servicios públicos estatales.
El motor económico de este Estado paralelo es el río Cuyuní. En el puerto El Foco, el sistema de Fabio ha establecido una aduana propia con tarifas públicas expresadas en "puntos de oro" para cualquier embarcación que desee navegar hacia los yacimientos. Esta "aduana criminal" cuenta con la anuencia de diversas autoridades civiles y militares, permitiendo que el oro fluya hacia las plantas de cianuración mientras la población local reconoce a González, y ahora a su hermano conocido como "Eguita", como los únicos proveedores reales de seguridad, empleo e infraestructura en la región.